Si una estrella fugaz cayera en mis manos, no lo desperdiciaría pidiendo un deseo, te montaría en ella, para acompañarte por todos los universos posibles, con tu risa como única luz, con tu mano como gravedad para no despegarnos jamás.
Si un ángel de la guarda me fue dado al nacer, llego con retraso y en presentación corpórea, que si viene con astigmatismo es por que del sitio al que pertenece todo es luz, y le tomara aún tiempo acostumbrarse a este lado de la eternidad.
Si existiera un cuento para describirte, por titulo tendría que llevar la palabra Luminiscente, por prologo la historia de amor de nuestros padres, y por epilogo un cielo lluvioso del color de tu voz.
Si pudiera regalarte una canción con las mismas manos con las que te escribo, te obsequiaría tu carcajada en un verano con malteadas, o el trote alegre que inunda la casa cuando juegas sin que nada más te importé, cuando nos muestras que tú no sabes caminar, sino que vuelas.
Cuando Dios aparezca en mi vida y me invita a su lado, piensa que no significara nuestro final, por que amores como el tuyo y el mio provienen de Él y trascienden los cielos, sólo bastará un segundo mirando las estrellas, apenas una ave, o en el sonido del viento, y entenderás que soy libre, pero más que nunca te pertenezco.
Cuando tenia 11 años y algo me daba miedo, deseaba con todas mis fuerzas convertirme en Marcelino, el muñeco que mecías a tus 4 años, y al imaginar que me cuidabas entre tus brazos, descubría que mi único temor era que algún día habría que crecer.
Y hoy con mis veintidós y tus quince, sigo deseando ser ese muñeco, sólo que ahora sin miedo, por que si algo he aprendido contigo, ademas de ser feliz, es que crecer y madurar no es tan malo.
Al menos a no a tu lado.
P.s. Me tienes tan enamorado
