lunes, marzo 21

Regalo para un cumpleaños.


Qué no daría por verte sonreír siempre, por que creyeras en un mundo mejor, en que a veces el viento puede soplar a nuestro favor. Tantas heridas, tantos recuerdos que nos han robado, pero todo sucede contigo, y eso a mí al menos me sirve bastante.

Cambiaría la mitad de mis días soleados por los tuyos nublados, pero si va a llover, que mejor que brincar por los charcos a tu lado, y si en verdad tuviera el poder de escribir tu historia (como siempre lo has pensado) ten por seguro que el vivió feliz para siempre, sería mediocre para lo que espero que te suceda.

Y lo único que se me ocurre para escribir tu historia, es quererte de esta forma, tal vez no sea suficiente aún. Ojalá nunca sea suficiente.

Feliz Día Muñeca Fea.

lunes, marzo 14

Recuérdalo, por favor.

¿Recuerdas Muñeca Fea el Marzo pasado? Eso de extrañarnos tanto y aprender a la distancia el siempre estar juntos, ¿Recuerdas aquel camino que paseaste y que meses después sería el mio? ¿Aún recuerdas lo que me dijiste la noche en que te volví a encontrar?

Yo sí lo recuerdo. Al menos una parte, justo cuando me miraste con esa mirada cristal tuya, y dijiste con la voz que pretendía tratar de de ser normal... "Tengo Miedo". Y como no tenerlo si eso de la buena suerte no es nuestro hábito, uno siempre ha de tener miedo a lo desconocido, y el ser feliz a veces se nos ha olvidado.

¿Recuerdas acaso todo lo que te contesté? Que si tener Miedo era bueno, porque significaba que aún podíamos perder algo, que lo usaras como motor para renovarte, que si aquello que si lo otro...

¿Lo Recuerdas?

Espero que sí, porque es ahora donde me toca decir... "Tengo Miedo"

Y a ti te toca decirme todo lo que algún día dije, y hoy se me ha olvidado.


viernes, marzo 4

Quédate.

Quédate a mi lado, no te vayas aún, quédate aunque sea unos pocos instantes, ¿Te parece bien en lo que se calienta el agua para el café? ¿O tal vez el tiempo que me tarde hoy en improvisar tu cuento antes de dormir? ¿Qué tanto puede ser quedarte los instantes necesarios hasta que nos sorprenda la mañana?.

Y cuando el alba nos alcance, despertemos a recolectar el roció suficiente para cebar un buen mate, escoge la flor más bella y colócala en tus cabellos, busquemos un buen pretexto para no soltarnos la mano, inventemos algún verbo para quitarnos el hambre, y de pronto en un momento, nos demos cuenta que el sol está por irse, y la luna ha venido a verte, celosa de que ya no le presto atención desde que te vine a descubrir.

Cuando la oscuridad nos haya cubierto, y la ultima estrella demorada titile al ritmo de tu latido, déjame convertirme en tu Sheherezade, e inventarte todas las noches otro cuentos, una noche, una y mil noches más, para que nunca te me vayas.

domingo, febrero 27

Regresar.

Las cosas jamás suceden como las pensamos, tenemos más desarrollada la capacidad de "imaginar" que la de "accionar", y creemos que el tiempo pondrá todo en su sitio adecuado sin siquiera necesitar de nosotros.

Eso le ha pasado a mi pequeño blog.

Dejé de escribir sin razón alguna, y me prometí no volver a pararme frente a esta página si no era con la más grande de las historías. Pudiera mentir platicando de grandes viajes, o de cuentos escritos como "botellas al mar" en algún sitio. Pero no es cierto.

Uno nunca deja de escribir, sólo deja de plasmarlo en papel.

Sin ovación alguna, y con el texto más rápido que jamás haya escrito, aquí ando. Lo único nuevo que encontrara es que ahora caminaré por aquí en calzones, como quien se siente en su casa.

Pasé y disculpe el tiradero.

lunes, noviembre 1

Miedo

Amigo, aquí me tienes, apunto de escribir nuevamente. Y no es que se me haya olvidado, pero creo que hay tiempo para todo, para arrancar y para derribar, para edificar y para plantar, y también, ¿por qué no?, para aprender y para escribir.

Pero he decidido romper este desierto sin letras, porque hoy me es imperante contarte algo.

Los ojos se me hicieron agua.

Hoy, a mil millas de donde tu estás, he recordado de donde vengo, alguien comenzo a cantar "... Y si Adelita se fuera con otro..." y la piel se me erizó, celebraban el día de muertos, sin saber que yo vengo de allá huyendo del hecho de que ya no es día de muertos, sino años con muertes injustas.

Si me preguntas exactamente que sentí, creo que no podré contestarte. Se me inflamó el pecho al oír la palabra México, pero también me menguaron las ganas por continuar. Aquí hay gente de todos lados del mundo y es triste saber que nos ven como un país ingobernable, donde la anarquía es la moneda en curso y donde sólo los afortunados sobrevivimos a tanta violencia.

Amigo, se me quiebra la voz al confesarte que me duele mi país, toda la sangre que se ha derramado sin causa alguna, me duele nuestro amigo, me duelen las cosas que nos han quitado y ni cuenta nos hemos dado, la capacidad de asombro que extraviamos, nuestra inhumanidad al contar las muertes por miles en lugar de contar los sueños que no se cumpliran, por las familias que crecen mutiladas, por los hijos que nuestra generación entregara.

¿Qué le diremos a Dios que hemos hecho con nuestra libertad?

Porque si fuéramos libres, no tendremos miedo.

Miedo... ¿Recuerdas que en nuestro ultimo café tratamos de definirlo? Pues hoy es lo que siento.

El miedo es tan similar al amor, a la soledad, a todas esas cosas que nos sobrepasan y que no entendemos. Pero que tenemos que aprender a utilizar como aliados, como punto de partida para loar a Dios. El miedo que hoy siento es uno de mis motores para volver, para enfrentar aquello que es inmenso ante mi pequeña humanidad, para poder regresar y entregar todo, hasta lo que no tengo aún, para enorgullecer al lugar al que pertenezco y que Dios me ha dado como obsequio para engrandecer, para defender.

Porque yo crecí con una frase que ahora tiene demasiado sentido...

"El cielo un soldado en cada hijo te dio..."

domingo, septiembre 26

Una Tregua

Te propongo una Tregua dentro de la guerra que a diario es vivir, una pauta en la que tú solamente me das tus días malos, en los que no hay Fe, los días en los que las ganas amanecen nubladas y el frío te abraza sin escucharte, coercitivo y necio.

Yo he aprendido que no debo ofrecer lo que no tengo, aún cargo deudas con un pasado que no le concede el indulto a lo que algún día ofrecí. Entonces sólo ofreceré lo que tengo por certeza que poseo. La voluntad para quererte, y las fuerzas para sostenerlo

Te Quiero disimuladamente, sin hacer uso de mi libertad para no hacerlo, Te Quiero silente, en lo diario, Te Quiero y ruego tener tu carcajada por melodía y robarte sonrisas con la más grande de las alevosías.

Déjame ser quien te acompañe a los sitios que has de volar cuando descubras la inmensidad de tus alas.

La Tregua donde me das todo lo que te estorba, no como limosna, sino para que lo renueve.

La Tregua en donde yo Te Quiero, y un buen día te sea imprescindible.

miércoles, septiembre 22

Entrañarte

Si existe algo que quiero/deseo/espero de todo lo que está por venir, es el no extrañarte, ni siquiera un poco. Extrañarte sería una estupidez dada la circunstancia que es no tenerte, una estupidez y un acto innecesario, al hacerlo me desgastaría la voluntad, y la fe, esa me quedaría en girones y harapos.

Y en este punto imagino que piensas que soy un egoísta, pero no, todo lo contrario. Mejor te invito a vivir aquí, conmigo, y en lugar de extrañarte mejor te entraño, sí, así de absurdo te lo digo, te llevare en mis entrañas, en cada paso de los que dé ahí iras tú, como fiel acompañante, cada sueño lo consultaré con el espacio en donde no estás (pero debieras) y es ahí donde existirás y en el sitio donde existas te querré (para siempre).

Entiéndeme un poco cuando digo que si te extraño me mutilas, pero si te entraño somos dos contra el mundo que nos queda por vivir.

martes, agosto 31

Sálvame de los lunes.

No es que te extrañe todos los días, en realidad mucho tiempo ni siquiera te recuerdo, pudiera mentir y decirte que te entraño y te llevo a todo momento conmigo, pero no es así. Nunca me has sido necesaria para vivir, y es por eso que eres un lujo que aún no encuentro el momento para permitírmelo.

Te quiero de una manera distinta, pero te quiero. Tal vez sólo para salvarme del lunes que tanto repudio o para sanarme la rutina, el caso es que tu mano siempre me provoca, y tu voz diciendo "te quiero" me robara por siempre una sonrisa.

Existo, pero no te lo debo, lo descubro a tu lado, cuando el aliento lo sostengo deseando que fuera natural este suspiro. Hay latidos que deseo que te pertenezcan, pero en el instante que ponga algo de mí en ti, en ese momento, lo nuestro valdrá madres.