sábado, enero 30

Cuando la culpa murió

Tengo que decirlo con todas sus letras; ¡Vales Madre!

¿Tengo que gritar o golpear acaso para qué me entiendas? Sí las cenizas que quedaron de nuestro afecto tienen empolvados los recuerdos, no se que esperamos para marcharnos. Ha sido mas el tiempo que hemos corrido por reír, que las veces que hemos hecho nuestra esa felicidad, mucho más. Cargo mas intentos que aciertos.

Y hoy todo ha explotado. Me haces daño, mucho.

Me haces daño con tu desequilibrio mental, me hago daño queriéndote, esperando. Nos hacemos daño al permanecer juntos. Me es toxico el aire que compartimos, que respiramos, el aire que nos prohibimos y nos asfixiamos.

No me voy con las manos vacías, me las llevo cargadas de las migajas que te sobraron, de tiempo, de cariño, de lealtad, de lo que quieras, pero nadie duda de tu miseria, y como yo me quedo con todo eso, quiero que tu te quedes con la certeza de que no es tu culpa (al menos no totalmente).

La culpa murió hace mucho tiempo, en algún instante tropezamos y nadie intento reparar nada, pretendimos la normalidad en lo nuestro, y la eternidad del cariño se volvió algo tan falso, que nadie logro creerlo, y en ese momento, sin pretensiones ni observadores no deseados, fuimos mas honestos, y comenzamos a dañarnos intencionalmente, con dolo, logramos a cada instante recordarnos la desilusión que sentíamos del otro.

Y tanta honestidad termina por descubrirlo todo, incluyendo nuestra ficción.

Estoy agotado de intentar tus sonrisas, de preguntar qué es aquello que te duele, de no recibir de ti ni una explicación de la poca lógica de lo que nos sucede.

Cansado, triste, con rabia, llámalo como quieras, a final de cuentas la definición no me ayudara a entender como destruimos lo único eterno que tenemos.

miércoles, enero 27

Mero capricho, mero deseo

...hablar de ti es imperante, es adictivo.
Eres el cuento que me contaron de niño
y a diario repito como mantra, como alivio.
Edel Juarez - Hablar de ti


Eres el tema de mi vida que todos tratan de tabú,
que todos conocen y nadie platica.
Pero hablar de otra cosa distinta,
seria ocultar lo inevitable que eres,
lo preciso que es el destino al tenerte en mi historia,
en los capítulos tristes o en las escenas donde creas esperanza,
creas ganas de creer, de esperar.

Con esas ansias que tengo de odiarte,
con esas mismas hoy te digo te quiero.

No por las pecas que ya no encuentro en tus mejillas,
ni por tener la palabra exacta que da con mi sonrisa,
ni por los besos tardíos que aun no recibo,
ni siquiera por merecer, por pretender,
a veces creo que solo te quiero
por mero capricho, por mero deseo.

Y es justo días como hoy, en que te vuelvo a escribir,
(no a ti, sino de ti, como si tratara dibujarte)
con la intención de explicarte, de justificarme,
de quitarme ese terco pensamiento de que tu eres para mi
un mero capricho, un mero deseo.

Días en que quisiera escribir lo mas cercano a un sensato:
Te Quiero.

Hablo de ti, es y ha sido siempre mi labor,
mi porqué, tu consecuencia...
Edel Juarez - Hablar de ti

P.s. Si desea disfrutar este texto, favor de leerlo en voz bajita, como murmurado, y si puede acompañese con un vaso de leche.
P.s. Dos. El escribirlo centrado, es mera cuestion de estilo, jamás intento de algo llamado verso.

sábado, enero 9

Maletas vacías


Tu vida es algo particular que me aventuro a escribir, mejor dicho; tu vida es una aventura, y yo el escritor particular.

Pero hoy es diferente, no habrá llamadas cada hora, ni siestas en mi sillón, las decisiones acerca de llamarlo, o esperar que él te llame las tomaras tu sola, por qué en el siguiente capitulo de tu vida, no me toca estar.

Cada cosa que guardes para llevar, ocupara un espacio menos de cosas para traer.

Por eso no cargues en tu mente el hecho de que me harás falta, y la imperiosa necesidad que tendré de ti, vete sin saberlo, para que ese espacio lo llenes de todas esas cosas que estas por aprender.

Olvida lo que quieras, guárdame en algún lugar de tu closet, pero por favor, cuando sientas frío, en otro lugar además de tu cuerpo, recuerda que te amo.

P.s. ¡Éxito Champ!.

domingo, enero 3

El mounstro sobre la cama

Hay días como hoy, en que uno se da cuenta que solo le jugaron una broma de pésimo gusto, y decide celebrarlo escribiendo.





Ahora andamos por Aquí


P.s. Lo que uno hace para comer...

sábado, enero 2

Año nuevo, traumas viejos

Algún día pasaras por aquí, y en cuanto pongas tus ojitos en estas líneas sabrás que son para ti tuyas, que nuevamente me has avivado esa pésima costumbre por intentar escribir, y después de la conmiseración debida, te darás cuenta que no he mentido, ni exagero al decir que eres mi tema favorito para escribir.

¿Por que? No lo se, ni yo logro entenderlo, a veces me da por inventar un nosotros, conjugado en cualquier tiempo, el punto es que "existiéramos", otras veces creo que ha de ser algún trauma o complejo no superado que tu provocas, no lo se, simplemente siento que lo nuestro lo mio es tan confuso que necesita bitácora (y un poco de lógica de paso).

¿Me pides una razón para lo que hice? De esas tengo toneladas, todas endosadas a tu nombre, pero en ti es mas grande tu miedo a herirme (otra vez, como dirías tú) que las ganas por reírte. Pero ya que insites por una razón...

Tengo ganas de ti

En la dosis que quieras, como lo desees, pero de preferencía mátame de sobredosis, no te vayas, cierra los ojos (por supuesto, después de haber terminado de leer esto) y tómame de la mano y siente las chispas que no logras ver.

Pon tu nariz fría en mi mejilla, y dame un pretexto para hacer trampa, un pretexto (más) para creer.

P.s. O bien puedes salir corriendo para no perder la costumbre

martes, diciembre 29

Desde donde nace la Fe

He de dejar a un lado la mordaza de las ultimas semanas, quiero desentumir los dedos, y volver a habituarlos a escribir.

Tú, mi gran amigo, me has llevado a esto (también).

¿Cómo puedes aparecer un día, con ese triste argumento de que te he olvidado? Eso no se hace a quien ha sido el impulsor de los proyectos mas extraordinarios de mi vida.

¿Recuerdas cuando te conocí? Estábamos comiendo y platicábamos cualquier cosa, yo te había buscado, por qué por ahí decían que tu tenias la respuesta a tantas cosas que me andaba preguntando, digamos que eras una leyenda, con tu amabilidad me diste tu numero, el cual memorice (y hoy, años después aun recuerdo) para luego llamarte, y quedar de vernos en ese lugar que por cabala no te gusta abrir la puerta, el postre estaba por llegar, cuando dijiste esas palabras que comenzaron mi "proceso".

-¿Quien eres?... y no volveré a hablar contigo, hasta que respondas eso de una manera inteligente.-

Veintisiete días tardé, en los cuales hice de todo, pregunte a los que me conocían, busque en mis cajones, ore hasta el cansancio, e inclusive, escribí.

Nunca te he confesado esto, pero tu me hiciste escribir, con todos los beneficios y culpas que de esto debe nacer, tu iniciaste esta manía que hoy no puedo detener. El resto de mis defectos, te los he contado hasta el cansancio (tu cansancio, por que parece que yo me aferro a seguir conservándolos)-

Veintisiete días, cuando decidí que no tendría respuesta digna, que tendría que verte y decirte que estaba lejos de saber quien (o que) era, que tal vez aun era un niño y te había buscado solo por llamar la atención de esa persona que venia siendo importante para muchos, tendría que llegar a ti con la derrota como resultado, y la disculpa por haberte hecho perder tu tiempo.

-No se quien soy-
-Esa es la respuesta correcta-

No se por que cuando recuerdo nuestros diálogos suenan como libro de autosuperación, pero doy fe de dos cosas; la primera, es que son totalmente verídicos, y la segunda, que en su momento se oyeron bien.

Y con palabras como "futuro", "procesos", "vocación" como pretexto, te conocí. Te conocí a ti. La única persona que puedo definir como superhéroe, y que me has dado por regalo algo que pocos otorgan.

La Fe.

P.s. ¿Y a que viene todo esto?,
simple, el día que te volví a encontrar,
en el momento en que mis piernas temblaban y quería salir corriendo,
tu cara entre la multitud con esa sonrisa de alguien que esta orgulloso
me recordó que siempre estarás ahí para creer en mi,
un simple loco.
P.s.2 Sí tan solo pudiera explicarles como lo haces tú,
que este mundo pertenece a nosotros, los locos.

lunes, noviembre 23

Donde vives

El lugar donde vives no es aquella calle con numero 512 donde te deje la otra noche, ni siquiera entre esa oficina que te captura la mitad del día a cambio de café y donas. Tampoco vives en un cuento de hadas, monótono y simple, exacto para tu belleza, pero pobre para tus capacidades. No, ese lugar no es para ti.

Tu vives mejor en mi cabecita que te piensa y te extraña, que cuando esta aburrida te reconstruye solo para platicar contigo, para imaginar que el día es mejor a tu lado.

No vives en ese cuarto junto a tu familia deseada, si no en mis desvelos, en cada una de las ojeras y de las interminables platicas, cuando me dices lo que hiciste y yo te platico el fracaso de lo que no supe decir.

Miento si digo que eres la niña de mis ojos, por qué en realidad habitas en los parpados, que cuando los cierro te encuentro ahí , sacándo la lengua, sonriendo como quien no tiene otra preocupación que hacerme reír.

Tienes muchos escondites en mi vida, a veces el azúcar de mi café y el tiramisú, otras veces en el "Buenos días" del celular, o en medio de todo lo que me frustra, oyéndome silente mientras la rabia hace su trabajo, en el instante antes de que digas -Aquí estoy -.

Ayer te encontré en mis sueños, siendo como ninguno de los dos imaginamos que sería, (perdona si esta parte me la guardo, pero sí lo digo me daré cuenta que solo lo soñé), y ahí, en lo desconocido, estabas tú, y el "tú" en mi historia, es garantía de que no hay que tener miedo.

Vives aquí, conmigo, por cliché que se oiga esa frase, aquí estas en mi vida , y ninguno lo habíamos percibido, sin pagar renta y robándome sonrisas por oficio.... Bienvenida, y disculpa el tiradero.

martes, noviembre 10

Mutilado diría yo

Hace ya semanas de que nos fuimos, de que no fuimos.

No se si tu cabecita le ha dedicado algunos minutos a lo que nos sucedió, si lo has pensado en los instantes que tu rutina nos regalaba para que pensaras en mí, pero de este lado, yo he llegado a la conclusión de que no quiero saber los detalles de que nos pasó, cúando nos perdimos, todas esas cosas se pueden suprimir si a final de cuentas no estarás, encontrar un culpable no llenara los días sin canciones, ni cerrara esta herida que duele como si fueran dos (espero que sean dos, la tuya y la mía).

No me gusta pensarte, aun dueles, la poca lógica de lo que nos pasó, me tiene mal. Ausente dicen los que me rodean. Mutilado diría yo.

El problema es que te extrañaba aun cuando estabas conmigo, te sentía ajena a mí. Mis bromas no provocaban tu risa, y mis problemas solo encontraron en ti indiferencia. De lo que teniamos solo nos quedaba la presencia, más por rutina que por deseo, y entonces buscamos el pretexto mas burdo para hacernos desconocidos, encontramos alguna mala excusa y pusimos silencio entre tu y yo.

Y fue como todas las cosas de mi vida, de hidalgo, de un chingadazo seco que no dejo tiempo alguno para pensar que pasó, de esas situaciones que no nos duelen en el momento, como cuando eres golpeado y no lo sabes, si no días después, cuando somos concientes de todo lo sucedido... de todo lo perdido.

Así te alejaste, sin siquiera hacerme merecedor de un adiós, sin el derecho a replica, con el "¿porque?" atorado en la puritita manzana de adán, sin ganas de llorarlo ni de pensarlo, con el sabor en la boca de todo lo que no dije.

Hace ya semanas que nos fuimos, que no fuimos todo lo que habíamos prometido.

P.s. Te Amo

viernes, noviembre 6

Cazador de nubes. 1/2

Él tenía veintitantos años, - aunque había vivido mucho más- el día que decidió morir. Pero supo que así sería desde los quince años.

Hacía años que había tenido entre sus manos algún mal libro, del cual no recordaría muchas cosas, solo el hecho de que el protagonista moría al final como recurso del autor para componer una historia que se le había escapado de los dedos, y fue entonces que él descubriría dos cosas. Jamás volvería a leer dicho autor, y la segunda, la vida le permitiría tomar cualquier decisión, exceptuando una, el final de esta, es por eso que decidio el suicidio como muerte; así ante lo inevitable él elegiría cuando encontrarse con la muerte y no al revés, (cuestión de semántica, por qué a mi me suena a lo mismo).

Sentía que al saberse dueño de su propio final, no habría muchas cosas que le presionaran en la vida, si no estudiaba una carrera o estudiaba la incorrecta, si de pronto contraía alguna enfermedad irreversible o la gente se hacia un mal juicio de él, todo eso no tendría ningún significado el día de su partida, ese pensamiento le facilitaba llevar una vida placentera y onírica, basada en la premisa de hacer solo aquellas cosas que realmente le nacieran.

Cuando su rededor insistía con la pregunta de que haría de su vida, él respondía que quería ser cazador de nubes, que se acostaría entre Stratus y Cúmulos, o a veces pelearía con las aves de la troposfera, y otros tantos solamente se dejaría caer, la gente daba por entendido que la respuesta era entupida, pero no se enteraban que el cliché del sentido de la vida era más estupido que el deseo de cazar nubes.

Y así fueron pasando los años, ninguna razón que quitara el sueño, nada que perturbara mas allá de lo políticamente correcto. En él, el tiempo fue pasando con una única preocupación, no debía atarse a nada ni a nadie, no podía, en lo absoluto. Tenia que pretender un pavor al compromiso, una insensibilidad que lo hacia médicamente incapaz de querer a alguien más, todo ese tipo de artilugios para defender su tan ansiada causa, un suicidio digno y limpio a los veintitantos años.

Pero como cualquier persona que conozca a un cazador de nubes sabe, enamorarse es requisito indispensable para ellos.