martes, mayo 4

El Cielo que Compartimos

Sé que sigues aquí, que aun sigues de este lado de la eternidad, compartiendo el mismo cielo conmigo.

Nadie supo de ti por minutos. Luego esos minutos rutinarios se fueron acumulando en horas. Las cuales inclementes se reunieron para formar días, días sin luz en los no hay tregua para esta guerra, y en los que hasta el mismo sol te ha estado buscando negándose a salir por la mañana, y el cielo (que estoy seguro compartimos), en analogía con nosotros ha llorado, formando la primera lluvia del año.

Quisiera convencerme de que lo que vivo (si a la incertidumbre se le permite llamarse vivir) es solo un mal sueño, pero no me lo permitiré, sería justificar mi cobardía en los instante en que necesito estar despierto, atento ante cualquier detalle que ayude a saber en donde estas. Cierro los ojos, tratando de estudiar segundo a segundo las últimas noticias que sé de ti, con la esperanza de haber omitido algún detalle, alguna frase dicha intencionalmente al aire, que me salvara de esta abismo de no encontrarte.

Y en medio del ruido habitual de la ciudad que ajena a lo que te pasa sigue su rumbo (mientras mi mundo tartamudea en espera de ti) escucho una voz inconfundible, la de aquel Amigo que tenemos en común, la de El Amigo que nos reunió un buen día y hoy es más cercano a ti que tu propia sombra, la voz que ha sido la delgada línea antes de cruzar hacia la locura, y que entre tanta angustia solo tiene una palabra para mí: Confía.

Y esa palabra me basta.

En la noche, camino como intento vago por hacer algo, para calmar las ansias y sentirme útil, paso a paso te traigo a mi mente, y mientras ruego a Dios por ti (y por nosotros) cuento las estrellas, una a una las voy numerando, descubro que siguen siendo las mismas que la última vez que te vi, y me es inevitable sonreír al saber que no hay ninguna nueva.

Qué sigues aquí, compartiendo el mismo cielo conmigo.

P.s. Vamos, te estoy esperando, y jamás me has quedado mal.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

fe, todo saldrá bien, un abrazo! dios te bendiga

cilow dijo...

Como decia el buen José Alfredo " Y mi palabra es la ley" ... Nosé si vayas de lo real a lo ficticio ó de reversa pero esto que acabo de leer sin duda revasa el anterior texto ...pero aquí entre nos el "number one" sigue siendo Día soleado...

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Alther Ego dijo...

ss

Anónimo dijo...

¡Ya escribe más!