lunes, octubre 13

Decisiones


¿Saben porque pareciera que el tiempo dejara de seguir su curso y se contuviera de avanzar por períodos?



Mi Teoría: Se detiene a contemplar historias mágicas y místicas
como las que le suceden a Mi Muñeca Fea. He aquí una de ellas.

Instantes previos a encontrar la foto de Mateo al lado de su exnovia en la computadora, Ana se encontraba sentada en las 2 patas traseras de la silla; instantes después, la gravedad había cobrado factura y Ana se encontraba espalda en el suelo.

Su mirada se quedo clavada en el techo de la habitación, suspendida entre fragmentos rotos del corazón que el destino (y “el Señor del Karma”) acababa de quebrantar. Pensaba y repensaba que eso no podía estar sucediendo.

No existía ningún ruido, el silencio habitual que una situación incomoda produce era tan solo interrumpido por las manecillas que disimuladamente observaban la tristeza en la cara de Ana. De pronto esas manecillas dejaron de avanzar, (Por eso para Mi Muñeca Fea el tiempo que se quedo en el suelo antes de reaccionar fue tan prolongado y amargo). Todo, absolutamente todo se detuvo ese segundo como tributo a la esperanza que acababa de fallecer.

El único movimiento en esa habitación, era el de su mente que seguía negándose a la posibilidad de un engaño (Lo siento mi Muñeca Fea, otro engaño más).

A veces, aunque deseemos desde lo más profundo de nuestro ser, no pensar en alguien, nuestra mente desobedece nuestro deseo, y la velocidad con la que pasaron los últimos meses por la mente de Ana fue increíble, su pensar conjuro en tan solo instantes todos los recuerdos al lado de Mateo, el lugar donde lo conoció, la impresión de que era una persona arrogante (Tu increíble tendencia por enamorarte de la arrogancia) todas las salidas, todos los recuerdos, la mano de Mateo sosteniendo la de ella, el día en que se atrevió a morder la mejilla de Mateo y el momento justo en que él giro su cabeza y quedaron frente a frente, los ojos limón de mi Muñeca Fea frente a la obscuridad de los ojos de Mateo, el aliento de él acercándose a ella, sus parpados cerrándose para recibir el beso tan esperado…


NO.

No permitiría dejar que su mente llegara a ese recuerdo, no dejaría que el dulce sabor de sus labios se contaminara con la amargura de esa tarde.

Se levanto del suelo, y decidió salir de su casa con la firme decisión de que esta vez cobrarle cuentas al “El Señor del Karma”

3 comentarios:

isis de la noche dijo...

uy.. ¿y cómo se las va a arreglar para hacer eso??

Ya quiero leer la continuación ;)

un abrazo

Jane Eyre dijo...

:p maas que una novela electronica amigo, se han vuelto tus letras una adiccion para mi..

dP..
mañana es

Jane Eyre dijo...

por cierto, amo los chokokrispis..!